| |
A
no todo el mundo le sienta bien el mismo corte
de pelo. Para acertar a la hora de cambiar
de imagen hay dos posibilidades: abandonarse
en manos de un profesional y confiar en el
buen hacer de sus tijeras u observarse detenidamente
delante del espejo, y ver qué forma
tiene el óvalo de la cara. Una vez
que ya te conoces, hazte una foto, en primer
plano, recórtala y vete superponiéndola
en distintos cortes de pelo. Aunque es una
forma un tanto casera, la verdad es, que te
dará una idea de cómo puedes
quedar.
|
| |
Para
ayudarte un poco más, lee atentamente
estos consejos: |
| |
|
 |
Cara
muy redonda: Los laterales deben de estar
lisos y el volumen concentrarse en la zona
media del rostro pero siempre detrás
de las orejas. El flequillo favorece un montón.
|
 |
Frente
muy ancha o muy estrecha: A pesar de ser casos
opuestos la solución es similar. Hay
que despejar por completo la frente o taparla
por completo, según lo que más
favorezca. El flequillo aquí también
es un gran aliado, pero debe de ser plano,
largo y liso (nunca un medio flequillo) y
jamás poner volumen en la coronilla.
|
 |
Ovalo
alargado: Hay que dar volumen en la zona maxilar.
La media melena es lo adecuado.
|
 |
Mentón
pronunciado: Necesita volumen tanto en la parte
de arriba como en los costados. Una media melena
hacía la cara, con un moldeado muy suave,
te endulzará las facciones.
|
| |
|